sábado, 18 de junio de 2016


Desde los años 30 del siglo pasado, cuando James Costen vinculó a los síntomas otológicos - es decir, los síntomas relacionados con audífonos- con problemas de la ATM, se han hecho estudios tratando de probar este enlace. 
Existe una correlación significativa con síntomas como tinnitus, dolor de oído, la plenitud del oído, pérdida de audición y vértigo. Aunque varios estudios epidemiológicos han demostrado la conexión entre el DTM y estos síntomas otológicos, incluyendo una gran reducción de la sintomatología después del tratamiento de la artropatía de la ATM.
Sin embargo, el tema sigue siendo tan controvertido como investigado.
Varias hipótesis han surgido en la literatura científica para explicar esta relación entre los problemas de ATM y los síntomas otológicos. 
Una hipótesis muy aceptada, fundamenta el caso en la falta de armonía de los músculos masticatorios.
Cuando la posición de la mandíbula está mal, los músculos de la masticación y los posturales asociados tienen que compensar esta posición incorrecta, pudiendo así entrar en espasmo. 
Estos espasmos pueden generar contracciones involuntarias del músculo tensor del tímpano (que constriñe la membrana timpánica) y también el músculo tensor del velo del paladar que controla la apertura de la trompa de Eustaquio (conectando el oído medio a la parte posterior de la nariz), el cual permite igualar la presión dentro de la oreja con la presión externa y también sirve como un drenaje. 
Se sabe que la disfunción de la trompa de Eustaquio conduce a la plenitud del oído, mareos y pérdida de la audición.
Hay otras hipótesis que pueden actuar juntas o por separado. Irritación directa del nervio auriculotemporal por la compresión del cóndilo (cóndilo) para el posicionamiento retro dentro de la articulación.
La posibilidad de transmisión de potencia mecánica desde el ATM al oído medio por el disco ligamento maléolo (discutida por muchos investigadores).
Aunque controvertido, varios estudios demostraron que la mayoría de los pacientes con problemas de la ATM reportaron síntomas otológicos y la mayoría de ellos, después del tratamiento de su artropatía resolvieron estos síntomas o bien los disminuyeron.
-¿Qué hacer cuando el síntoma de mareo / vértigo está presente?
Si un paciente siente mareos, al primer profesional al que debe acudir es el otorrinolaringólogo. 
Sin embargo, si no es detectada la causa de los mismos y además se asocian con otros síntomas como dolores de cabeza, crepitantes en ATM, dolores musculares y cansancio en la cara, es necesario realizar una cuidadosa investigación de su ATM para comprobar si hay o no alguna artropatía que afecta a la articulación.- 

viernes, 17 de junio de 2016

. Diagnóstico de la DTM (Disfunción temporomandibular)
Muchos de mis alumnos y yo, hemos recibido pacientes derivados del campo de la medicina con una solicitud informal:
"Pregúntele al especialista por una férula oclusal para el diagnóstico de DTM."
Analizando estas solicitudes revisaba las  similitudes entre estos pacientes.
Todos, habían comenzado tratamiento por síntomas de dolor de cabeza y dolor orofacial con diversos profesionales y sin grandes mejoras.
Luego, buscaron otros profesionales que luego los reenvíaban a un dentista para simplemente "utilizar una  férula oclusal para el diagnóstico de DTM."
Entonces llegué a algunas conclusiones:
Si es bien conocido que estos síntomas pueden ser causados ​​por problemas en las ATM con síntomas tales como dolores de cabeza, dolor orofacial, dolores de oído y dolores en el cuello, muchos profesionales en campos afines e incluso dentistas, están desactualizados en relación al diagnóstico de las  enfermedades de la articulación temporomandibular.
-¿Por qué se sabe tan poco de los problemas de la ATM?
No es una respuesta simple o individual.
Los trastornos generados por los cambios en la ATM suelen ser lentamente progresivos y la gente no se da cuenta de ello, razón que provoca dificultad en el diagnóstico.
Es así, que los pacientes sufren de muchos de los síntomas de dolor y molestias al parecer no relacionados y pueden controlar los síntomas a través de adaptaciones constantes y  automedicación.
El problema sólo se produce cuando su capacidad de adaptación al dolor se agota, entonces la gente recién busca tratamiento.
-¿Y qué es una Disfunción temporomandibular de diagnóstico?
En los años 1970 y 80, se servian de las  férulas oclusales entre los arcos dentales como un diagnóstico y solución de la siguiente manera: ponga una placa de acrílico entre los arcos dentales en pacientes con signos y síntomas similares a un DTM (disfunción temporomandibular) y, si el dolor se calma, fué por una DTM, si no, el problema es diferente.
Fué la oportunidad para golpear a estos diagnósticos, ya que el cambio en la posición de la mandíbula realizados hasta lo gnatológico (mecánica),   no siempre mejoran la posición de la ATM y lo muscular.
Entonces había que resolver dos problemas:
Si el dolor no mejora con la férula oclusal no significa necesariamente que el paciente no tiene una DTM (la férula sola no puede producir las respuestas neurofisiológicas necesarias) y aliviar el dolor,
Se concluyó entonces, que probablemente tenía que ver con una DTM.
El dentista, no puede basar su diagnóstico sólo en los síntomas de dolor. 
En la actualidad, los diferentes tipos de férulas oclusales no son tan útiles en el proceso de diagnóstico en términos de trastorno de las ATM aunque son los más utilizados como ayuda en el tratamiento.
-¿Cómo sería un adecuado diagnóstico de las enfermedades de la ATM?.
El diagnóstico actual va mucho más allá del conjunto; cabe la precisión de identificar qué tipo de enfermedad de las articulaciones está presente.
Esto debe basarse no sólo en los síntomas y antecedentes clínicos, sino también en datos medibles, tales como imágenes, laboratorio, pruebas neurológicas y funcionales, entre otros. 
Como decía Bernard Jankelson: "Si se puede medir algo, eso es un hecho, por lo demás es sólo una opinión."
En el diagnóstico y el pronóstico también se deben determinar las causa- agentes.
Si la causa es difícil de tratar (una enfermedad autoinmune agresiva, por ejemplo) el resultado es menos favorable.
El hecho de que la disminución del dolor desaparezca, no significa que se restablezca el equilibrio neurofisiológico a la mandíbula y las ATM.
Hay personas que tienen cáncer y durante mucho tiempo no sienten dolor. 
Es con ese ejemplo donde nos damos cuenta de que el dolor no se puede utilizar como único criterio para el diagnóstico de las enfermedades.
Los pacientes con dolor crónico a veces tardan años en buscar tratamiento porque se adaptaron al dolor (el dolor que a menudo fluctúa en ubicación e intensidad) sin sentirse realmente bien,  sólo buscan un profesional calificado cuando ya no pueden vivir con estos dolores.
En cuanto a las ATM, recuerde que su dolor crónico puede ser resuelto. Usted merece tener una mejor calidad de vida. Tome en sus manos su vida y vívala sin dolor.



Mucho se ha hablado en la evidencia científica y  líneas de tratamiento en casos complejos de ATM, y también sabemos que todo debe converger en el bienestar del paciente.
En casos complejos, hay que dejar el "estándar", se debe utilizar un método observacional, clasificar y comparar con los demás.
Un tema muy interesante a destacar es que la experiencia profesional y los límites del conocimiento científico en temas de ATM se ponen a prueba de manera constante.
Debemos recordar  siempre que está en juego, la salud y el bienestar de una persona objetivo esencial a tener muy en cuenta para definir el diagnóstico y tratamiento dado al paciente.
Por ejemplo, en una Paciente de Sexo femenino, de 30 años, de profesión profesional, se presentó en el consultorio con dolor extremo (EVA = 10) que continuó durante todo el día 
Expresaba que sentía dolor:
"Desde el momento en que me despierto hasta que me voy a dormir" [sic].
Se le indicó cirugía ortognática (maxilar, mandíbula y mentón) combinada con artroscopia, cuyas complicaciones llevaron a la reintervención quirúrgica del paciente.
(Operada dos veces).
Posteriormente se hizo uso de botox, fisioterapia con ejercicios diversos y férula oclusal.
Todo, sin éxito.
Los informes decían que tenía dolor antes de la cirugía y que recibió un ajuste  tratado con placas sin resultados. 
La paciente desconocía que sufría de bruxismo y ello, no fue capturado en las cuatro polisomnografías.
Luego de ello, en el consultorio, se tuvo una entrevista con la paciente, realizándole un registro de mandíbula, además de indicarle diagnósticos por imágenes y RM (resonancia magnética) para identificar la localización del dolor:en toda la longitud de la cara bilateralmente, identificando que actuaba en el  masetero, la rama mandibular, el contorno de la mandíbula y la barbilla, región paranasales, con parestesias y alodinia en el segmento entre el foramen mental y el labio a causa de un bruxismo nocturno extremo.
Total incapacidad para masticar por el dolor.
Posteriormente se le diseñó un tratamiento específico, lo cual le calmó todo el dolor y mejoró, pero debido a las dos cirugías no pudo curarse.
Al respecto, es muy importante entonces, en la consulta, entablar una entrevista con el paciente profunda, realizar todas las observaciones necesarias e indicarle estudios y análisis clínicos para diagnosticar con precisión la dolencia.
Las cirugías sólo deben recetarse en casos extremos, por sus efectos irreversibles.
El tratamiento que desarrollé conlleva una filosofía de trabajo para el profesional de absoluto compromiso con la dolencia del paciente.
Cada tratamiento es único porque las patologías de la Articulación temporomandibular difiere en cada paciente.
Sin lugar a dudas, este compromiso y la relación médica estrecha que se establece entre el paciente y profesional, permite un diagnóstico preciso, un tratamiento específico para cada paciente que brinda como resultado, la cura por métodos no invasivos.

jueves, 16 de junio de 2016

Se calcula que un 45% de la población mundial se ha visto con problemas en la mandíbula al abrir y cerrar la boca, sin embargo, no saben que tienen una patología temporomandibular y con ello sucede algo peor, se lo considera “normal”.
Existe una gran cantidad de información en Internet, e incluso entre los profesionales de la salud tales como dentistas, médicos, fisioterapeutas, etc entre otros que repiten estos conceptos.
Esta información es divergente, confusa e incluso contradictoria.
Por ejemplo, para muchos profesionales el RUIDO de las ARTICULACIONES es una condición normal y dicen que sólo necesitan un tratamiento si existe dolor presente, en el lugar y sin considerar los sintomas que ella puede generar a distancia.
Este tipo de pensamiento confunde una estadística general con algo "normal" y  “sano”, lo cual, si el paciente tiene un transtorno de ATM puede agravar el problema al no tratarlo y desconocer su dolencia.
El chasquido en las ATM, no puede ser considerado como “normal” en un sentido estadístico ya que no implica un estado óptimo de salud.
Si la ATM comenzó con un clic, es importante diagnosticar qué tipo de ruido se está produciendo y porque.
La particularidad de esta patología es que no da los mismo sintomas en cada persona. 
Los chasquidos en la mandíbula aunque un gran porcentaje lo presenten, no significa que la articulación esté sana, sino que mucha gente esté sufriendo esta dolencia sin ser atendida y en el total desconocimiento, con lo cual agudiza la situación de manera exponencial y masiva.
Las dolencias cráneo faciales deben tenerse muy en cuenta, debido a que ello produce repercusiones en el cerebro, no puede ser algo tomado al azar.
El cuerpo humano es uno sólo y todos sus sistemas y órganos están intimamente relacionados.



Hay básicamente tres tipos de ruidos en la ATM:
1. El primer tipo de ruido,  es el más común, se siente al abrir y cerrar la boca; se debe al desplazamiento del disco de la articulación (estructura que sirve para evitar que los huesos que forman la ATM, entren en contacto directo uno con otro) .
En general, cuando se mueve este disco, abriendo la boca, vuelve a cubrir el cóndilo y en ese momento provoca una lesión en la parte superior del mismo presionando sobre la mandíbula, frotando los huesos.
Es lo que llamamos complemento recíproco (clic para abrir y clic para cerrar la boca).
Esto puede ser causado por laxitud ligamentosa (por lo general el paciente tiene ligamentos muy laxos en otras articulaciones).
Es un grado de ATM primario y debe ser identificado de inmediato por un especialista.
2. El segundo tipo de ruido es como una especie de ruido similar al de arena frotada y se siente al abrir y cerrar la boca.
Este ruido es indicativo de  procesos degenerativos de la ATM. 
Comprende una dolencia manifiesta.
3. Similar al de un botón a presión. Está relacionado con una abertura alterada de la boca, donde el cóndilo va más allá del límite del conjunto, pasando por la eminencia articular o tubérculo. 
Produce un tipo de ruido al estilo estallido, esta revisión debería cubrir el cóndilo.
Puede darse por varios problemas, avanzando hasta la mitad o hacia cualquier lugar, descolocando totalmente la mandíbula.
Curiosamente, cuando muchos pacientes nos informan que tuvieron 1 clic de ATM y estan "bien" en el presente, crepitan en el tiempo.
De hecho, si la ATM crujió al abrir la boca o masticar y estas instantáneas han desaparecido con el tiempo, el problema seguro ha empeorado.
Las ATM se empeoran por infinidad de motivos, algunos ej.
- la destrucción del disco articular que "sintematizó el click" sin notarlo; - el disco que no está cubriendo el cóndilo y entonces  disminuye la amplitud de apertura de la boca;
-porque  los ligamentos se aflojaron y se rompieron hacia arriba.
En el caso de desplazamiento del disco, la desaparición del ruido de broches de presión, es una indicación de que el problema puede haber empeorado.
Haga este ejercicio:
cierre y abra la boca.
Si Ud. siente un chasquido en las dos acciones o, en una sola, si nota alguna molestia, o si la tuvo y dejó de sentirla; concurra de inmediato a un especialista en ATM, esto puede salvarlo de padecer problemas futuros de difícil solución.
Recuerde siempre, que las articulaciones temporomandibulares son especiales y si se enferman, en cada persona presentan síntomas y gravedad diferente.

jueves, 9 de junio de 2016

Las Patologías de las Articulaciones Temporomandibulares que llevan un tratamiento sintomático, son el único modo de paliar esta dolencia.
Ahora bien. Esto puede ayudar, pero sólo actúa dentro del dolor, en muchos casos la enfermedad sigue adelante y genera más molestias y sufrimientos a los pacientes.
La idea de tratar sintomáticamente supone que el trastorno de la ATM se resuelve con el tiempo, por lo que sería suficiente sólo aliviar los síntomas y con ello sería suficiente.
Resulta que, incluso sin dolor, puede haber Artropatía (enfermedad en la articulación) Esto conduce a accidentes de la mandíbula, la dislocación, procesos degenerativos de diferentes tipos, consecuencias sobre el crecimiento, mal desarrollo de la cara, oclusión anormal y muchas otras, por lo que pensar en la solución simplemente del dolor y dejar que el resto suceda, es tener visión limitada y falta de discernimiento.

Por ejemplo. Un paciente vino al consultorio con un "diagnóstico" de DTM muscular, sentía dolor en la cara, en la zona de los músculos masticatorios, que se agravó al masticar alimentos duros, pero no hay clics, crujidos, ni dolor a la palpación de la ATM u otra señal que daría lugar al la "diagnóstico" de DTM articular por los enfoques tradicionales.
Este paciente había sido tratado sin éxito con compresas calientes, ejercicios para las placas de relajantes musculares mandíbula / estabilizador (Michigan) y varias otras recomendaciones típicas de dicho enfoque.
Sin embargo, una evaluación más detallada mostró que era una enfermedad de la articulación temporomandibular grave con  necrosis del cóndilo !
Es decir, que era un problema severo que no había sido identificado y que interfiere directamente en la forma en que los músculos causan dolor muscular, por lo tanto, fue una consecuencia.
Ahora, esta situación nos obliga a reflexionar: ¿como un tratamiento sintomático, con almohadilla térmica, ejercicios, medicamentos para el dolor, terapia física y otros paliativos conformarían una necrosis del cóndilo mandibular ?
Todo indica entonces, que algunas medidas como la termoterapia láser (calor) y la ecografía (terapia física) podrían empeorar las cosas.
Y entonces, ¿como se soluciona? 
Podemos cambiar el punto de vista y evaluar el caso en términos de Patologías, de las ATM, o el estudio de la enfermedad detrás de la disfunción.
En particular, sobre el caso antes mencionado, era necesario hacer una investigación inmunogénica y de laboratorio para identificar la causa de la necrosis y posteriormente llevar a cabo un tratamiento muy específico.
Debería haberse actuado no sólo en origen (los mecanismos que conducen a necrosis), así como en problemas estructurales y funcionales que el cóndilo causó provocando necrosis de los maxilares y la cara.
Por lo tanto, con el tratamiento adecuado, no quirúrgico, no invasivo, era posible corregir la función muscular y restaurar la fisiología de modo que el dolor no sólo fué retrocedido, sino que fue posible medir la mejora de los músculos y apoyar la recuperación.
Actualmente, el paciente se encuentra con el cóndilo parcialmente recuperado.
Este enfoque sólo es posible cuando se cambia el punto de vista de la DTM (Disfunción Temporomandibular).
Lo antesdicho exige una formación profesional diferente,  incluso si ya es un experto en Articulación Temporomandibular y dolor orofacial.
Esta capacitación se lleva a cabo a través de los programas de Mini y  Mega Residencias en Patologías Clínicas, ATM, desarrollados en mi instituto, formador del GE-AL (Grupo de Estudio del Dr. Jorge A. Learreta) en Argentina y en Brasil, apoyado por la Asociación Brasileña de Patología Cráneo Mandibular - ABCM de la División de Estudios de la ATM Asociación Internacional de Ortodoncia - IAO.
En nuestras Miniresidencias, los profesionales que se especializan en ATM están al día de todos los avances científicos y tecnológicos en el área. 
Por lo tanto, es que además de la formación en el trastorno de la ATM, el Ge-JAL y ABCM siempre promueven eventos dirigidos al intercambio de experiencias mutuas, después sobre los desafíos que la artropatía ATM impone tanto a los profesionales como a los pacientes sufrientes de sus consecuencias.

Si Ud. sufre o cree estar padeciendo una Patología de la ATM consulte a un especialista de inmediato. Sus consecuencias pueden ser tan graves como dolorosas.
Es muy común escuchar a mis paciente relatar que terrible dolores los invaden, cuando comen, bostezan e inclusive besan. Pero estos síntomas que parecen súbitamente o alguna veces progresivamente, no son producto de algún ente desconocido o maléfico como se creía en la antigüedad.
Estos síntomas surgen de una Artropatía que afecta la ATM. Pero que es una ARTROPATIA, esta expresión es utilizada en el campo de la salud, como la alteración de una articulación específica, en nuestro caso, la Articulacion Temporo Mandibular.
El origen de esta alteración puede ser muy variado. 
Puede surgir de golpes de vieja data, factores  factores autoinmunes, como en cualquier otra articulación.
Además en el caso de la ATM al ser un hueso único que une dos articulaciones,  deben funcionar al unísono, los síntomas pueden aparecer de un lado, siendo por el contrario la del otro lado la que padece la patología.
Además de esto debemos considerar los dientes los cuales llevan a la mandíbula a una posición final de cierre o apretamiento, quienes no coinciden con las estructuras intra articulares y muchas veces, con los mismos patrones musculares de cierre.

Es fácil entender que si tenemos una posición postural viciada en muestro cuerpo, se comiencen a percibir dolores musculares.
 Lo mismo ocurre con la mandíbula cuando toma una posición forzada por distintas razones. 

Existe una relación entre los problemas posturales, el equilibrio y las Disfuniones temporomandibulares, y también una nueva forma para mejorarlos

Para ello, se debe considerar el problema desde una visión amplia e integral para determinar las diferentes posturas que dan por resultado una serie de fenómenos.
De este modo, se hace frente a los problemas posturales y de equilibrio aplicando un tratamiento que funcione.
Lo expuesto, es el método aplicado en la escuela mensurativa neurofisiológica de la patología de ATM  que desarrollé en Argentina, reconocido en el mundo.
Mediante el concepto integral, se enfrenta a la oclusión de los dientes (el enganche entre los dientes), más como un resultado de problemas de la ATM (y algunas otras cosas) que la causa.
Los conceptos de oclusión céntrica, caninos guías, protección mutua, maloclusiones Clase I, II y III, entre muchos otros, han sido desarrollados en el contexto "filosófico" llamado gnatología, que se desarrolló a finales de 1800 y principios de 1900.
Durante este período, las especialidades dentales estaban empezando a desenvolverse incorporando estos conceptos mecanicistas perdurando hasta la actualidad.
Esta es la razón por lo que a menudo, se cree que el tratamiento de la oclusión (enderezar los dientes con los frenos, por ejemplo) resuelve un deterioro en ATM.
Sin embargo, con el conocimiento actual, sobre la base de los avances tecnológicos y científicos, ahora se sabe que muchos de los problemas oclusales son en realidad una consecuencia de los procesos patológicos en las mandíbulas, los cuales, si no se tratan, se repiten y agravan. 
Un ejemplo es la denominada mordida abierta  que normalmente se considera como un mero problema dental causado por ciertos hábitos (tales como por ejemplo, el uso de chupetes).
En realidad, lo que a menudo ocurre, es un proceso patológico en la ATM, tales como una alteración interna o degeneración de la articulación. lo que lleva a una rotación de la mandíbula produciendo la mordida abierta.
Tratar solamente las consecuencias sin resolver las causas es darle oportunidad al regreso del problema e incluso empeorarlo.

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